Por Tania Karina Álvarez Mendoza
Publicado en octubre 27º 2026
En su cuarta edición, el ILIA se consolida como uno de los principales referentes para dimensionar el desarrollo de la IA en América Latina y el Caribe. El índice evalúa tres dimensiones: Factores Habilitantes; Investigación, Desarrollo y Adopción; y Gobernanza. Con base en su puntaje, clasifica a los países en pioneros (más de 60 puntos), adoptantes (entre 35 y 60) y exploradores (menos de 35).
México obtiene 52.0 puntos y se ubica en la octava posición, dentro del grupo de países adoptantes, entre Perú (52.7) y Ecuador (51.8). Por otro lado, Chile (71.4), Brasil (68.4) y Uruguay (67.0) se mantienen como los únicos pioneros de la región.
Figura 1. Puntaje ILIA 2026 por país

Fuente: Elaboración propia a partir del ILIA 2026 (CEPAL y CENIA, 2026).
El desempeño de México es heterogéneo entre dimensiones: 49.6 puntos en factores habilitantes, 45.6 en investigación, desarrollo y adopción y 65.0 en gobernanza. Destaca el avance institucional, pues en un solo año el país pasó de no contar con una estrategia nacional de IA a disponer de un instrumento vigente. Aun así, su puntaje en gobernanza es de los más bajos entre los países adoptantes que lo rodean en la clasificación.
Donde México sobresale con claridad es en su estructura productiva. Es el país de la región con mayor proporción de ocupados en sectores de alta tecnología (9.1%, frente a un promedio regional de 4.9%) y con el mayor peso de la manufactura de tecnología media y alta en el valor agregado manufacturero (45.9%). También es uno de los tres países donde el plan de banda ancha fija más económico cuesta menos del 2% del ingreso mensual per cápita (1.7%). En contraste, el cómputo para IA es su gran rezago: México concentra apenas el 2% de las GPUs de la región, mientras que Brasil reúne el 87.7%.
En formación, México cuenta con la mayor oferta de programas de maestría vinculados con IA en la región (63), es segundo en doctorados (21) y el 23.8% de sus egresados de licenciatura proviene de carreras STEM. Sin embargo, la concentración de habilidades de ingeniería en IA en la fuerza laboral, medida con datos de LinkedIn, es de 0.32%, lejos de Costa Rica (0.75%), líder regional, y muy por debajo de los países extrarregionales.
Figura 2. Concentración de habilidades de ingeniería en IA en la fuerza laboral, 2026

Fuente: Elaboración propia a partir del ILIA 2026 (CEPAL y CENIA, 2026), con datos de LinkedIn.
En los países extrarregionales esta concentración crece 0.079 puntos porcentuales por año, más de cuatro veces el ritmo de América Latina y el Caribe (0.018). Al ritmo actual, la región no logra converger. El análisis de LinkedIn incluido en el índice muestra cómo está cambiando el perfil del talento:
Por primera vez, el ILIA estima la adopción de IA en el sector productivo. El promedio regional es de 9.1% de las empresas, frente a 20.2% en los países de la OCDE. La brecha se amplía conforme disminuye el tamaño de la empresa: utiliza IA el 27.6% de las grandes, el 12.8% de las medianas y apenas el 6.8% de las pequeñas.
Figura 3. Adopción de IA en empresas según tamaño

Fuente: Elaboración propia a partir del ILIA 2026 (CEPAL y CENIA, 2026).
La segunda brecha es sectorial: la adopción alcanza 36.6% en información y comunicaciones y 25.1% en servicios financieros, pero cae a 10.3% en manufactura y a 4.5% en construcción. Para México, que tiene una importante proporción de micro y pequeñas empresas y de manufactura.
El índice agrega una advertencia oportuna sobre los agentes de IA: alrededor del 80% de las empresas en el mundo declara no contar con la madurez suficiente para adoptarlos y se estima que el 40% de los proyectos de IA agéntica serán cancelados para 2027. El desafío, por lo tanto, no es solo tecnológico, sino organizacional.
El ILIA 2026 retrata a un México con activos importantes, como una base industrial sofisticada, una oferta formativa amplia y un talento en IA que se especializa con rapidez, pero que aún no logra traducirlos en adopción productiva ni en una posición de liderazgo regional. De los hallazgos se desprenden algunas prioridades:
Para la industria TIC, la oportunidad ya no está solo en ofrecer tecnología, sino en acompañar a las organizaciones a integrarla, supervisarla y convertirla en productividad. Los datos del ILIA 2026 muestran que el principal obstáculo en México no es el acceso a la tecnología, sino la capacidad de las empresas para usarla: definir casos de uso, preparar sus datos, formar a su personal y medir el valor que genera.
Esto abre espacio para proveedores, integradores y consultores que puedan llevar la IA a las pequeñas y medianas empresas y a la manufactura, donde la adopción es más baja y el potencial es mayor. Cerrar esta brecha requiere que la oferta tecnológica, la formación de talento y las políticas públicas avancen en la misma dirección.
